31.12.09

XLIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ



MENSAJE DE SU SANTIDAD

BENEDICTO XVI


SI QUIERES PROMOVER LA PAZ,

PROTEGE LA CREACIÓN


14. Si quieres promover la paz, protege la creación. La búsqueda de la paz por parte de todos los hombres de buena voluntad se verá facilitada sin duda por el reconocimiento común de la relación inseparable que existe entre Dios, los seres humanos y toda la creación. Los cristianos ofrecen su propia aportación, iluminados por la divina Revelación y siguiendo la Tradición de la Iglesia. Consideran el cosmos y sus maravillas a la luz de la obra creadora del Padre y de la redención de Cristo, que, con su muerte y resurrección, ha reconciliado con Dios «todos los seres: los del cielo y los de la tierra» (Col 1,20). Cristo, crucificado y resucitado, ha entregado a la humanidad su Espíritu santificador, que guía el camino de la historia, en espera del día en que, con la vuelta gloriosa del Señor, serán inaugurados «un cielo nuevo y una tierra nueva» (2 P 3,13), en los que habitarán por siempre la justicia y la paz. Por tanto, proteger el entorno natural para construir un mundo de paz es un deber de cada persona. He aquí un desafío urgente que se ha de afrontar de modo unánime con un renovado empeño; he aquí una oportunidad providencial para legar a las nuevas generaciones la perspectiva de un futuro mejor para todos.

(Del MENSAJE DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI PARA LA CELEBRACIÓN DE LA XLIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ. 1 DE ENERO DE 2010)



22.12.09

Ley matrimonios homosexuales



Lunes, 21 de diciembre de 2009
Pronunciamiento del Cardenal Norberto Rivera Carrera sobre la ley que aprueba las uniones homosexuales en el DF

En vísperas de las fiestas sagradas de la Navidad, una vez más hemos visto con impotencia, dolor y consternación, cómo la Asamblea Legislativa del Distrito Federal ha aprobado una ley inmoral que golpea en su estructura más íntima a las familias mexicanas, institución sobre la cual nuestro país ha construido su rica historia, sus valores y su espiritualidad.




martes, 22 de diciembre de 2009

SIAME: Después de estos ataques a los valores del Evangelio y de la familia, ¿la Iglesia emprenderá una estrategia para las próximas elecciones?

P. Hugo Valdemar : No le toca a la Iglesia jerárquica meterse en asuntos electorales, pero sí le corresponde a la Iglesia constituida por los fieles laicos, emprender una estrategia bien definida e inteligente para castigar a estos partidos con la única arma con la que cuentan: el voto. Ya varias asociaciones católicas de laicos se nos han acercado para manifestarnos este firme propósito de no permitir más estos atropellos y burlas a los valores de los mexicanos y a la fe de la Iglesia.



21.11.09

Toda violencia humana es contra un hermano,


La violencia se genera con la pérdida de la inocencia.

Como la enseñanza laicista ignora el pecado y se burla de la moral,
y lo mismo hacen múltiples programas de la televisión,
toda solución que se proponga no puede ser sino parcial e inoperante al final.
Se vuelve una trampa. El mal vuelve a brotar tan pronto como tiene oportunidad.


La violencia llega al hombre desde el exterior:
del Padre de la mentira y Asesino desde el comienzo: Satanás.
Por eso nuestra propuesta es:
No a la represión, sí a la conversión.

La violencia se genera con la pérdida de la inocencia.
La mentira, al comunicarse, produce el engaño;
el engaño para operar necesita de la astucia;
la astucia requiere de la malicia para ser eficaz;
la malicia hace perder la inocencia,
y la pérdida de la inocencia separa de Dios.
Sólo Dios es inocente, porque aborrece el mal,
no hace mal a nadie, no mata: es in-nocens.
Rechaza toda violencia.
Por eso, sólo la inocencia y el inocente Jesucristo,
víctima de la violencia humana, puede curar la violencia.
La violencia sólo se cura con la misericordia
y con el perdón. Con el amor.
Al contrario, detrás de la mentira está siempre su padre,
el Mentiroso, que es también el Asesino primordial.

No confundir la inocencia con la ingenuidad.
El ingenuo confunde el mal con el bien
y el bien con el mal, y cae en sus redes;
el inocente, en cambio, los distingue perfectamente,
pero no sigue el mal, aunque sí lo padece.
El inocente ve el mundo y el mal que lo habita,
desde el bien que lleva en su corazón.
Tiene la mirada limpia y todo lo ve sin malicia,
pero no con ingenuidad. Es paloma y serpiente a la vez.
Sabe bien en qué terreno se mueve y a qué altura debe volar.
Así han sido todos los santos.

Jesús tenía la mirada clara, pero no ingenua.
Detectaba el mal, pero alcanzaba a ver y a amar al pecador.
El pecador -el ser humano-
es más grande, vale más que su pecado.
De aquí la norma sabia:
Odiar al pecado, pero amar al pecador.
En el pecador siempre está la imagen y semejanza de Dios,
y Dios se mira y se ama a sí mismo en ella,
aunque esté lastimada, no borrada, por el pecado y el crimen.
Siempre hay esperanza para el pecador.

No se puede erradicar la violencia
sin quitar el pecado, su causa.
Hay que devolverle al hombre su inocencia,
devolverlo a su origen, a su verdad:
"Hasta que vuelvas a la tierra,
pues de ella fuiste tomado.
Porque eres polvo y al polvo volverás" (Gn 3, 17s).
Estas palabras se refieren a la muerte,
sí, pero sobre todo vuelven al hombre a su origen,
a su identidad primera.
Quería ser como Dios,
ahora tiene que volver a su origen,
a su inocencia creatural, al polvo.
El olvido de Dios es la destrucción del hombre.
El pecador tiene que desinflar su ego
y cubrirse de "polvo y ceniza"
tirado por tierra en señal de arrepentimiento.
No hay otro remedio contra la violencia,
que la humildad. Yo pecador.

Dios se declara "guardián" de Caín,
el que se negó a ser guardián de su hermano.
No es ingenuidad, sino vuelta al origen, a la inocencia.
Dios sigue siendo in-nocens, no mata ni al criminal.
Otra cosa será que él se busque la muerte.
Ahora es Dios quien guarda el asesino,
y así cierra el paso a la violencia. No matarás.

Toda violencia humana es contra un hermano,
un prójimo, nos afecta necesariamente.
Dios nos invita a imitarlo,
siendo "guardianes" de nuestros hermanos.


Monseñor Mario de Gasperín Gasperín.
Obispo de Querétaro,

VIOLENCIA: ANOTACIONES Y REFLEXIONES

ZENIT.ORG






18.11.09

45 LECCIONES DE VIDA


Para celebrar que me hacía mayor, escribí una vez las 45 lecciones que la vida me había enseñado:


1. La vida no es justa, pero aún así es buena.

2. Cuando dudes, sólo da el siguiente paso pequeño.

3. La vida es demasiado corta para desperdiciarla odiando a alguien.

4. Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y tus padres sí lo harán. Mantén el contacto.

5. Paga tus tarjetas de crédito cada mes.


6. No tienes que ganar cada discusión. Acuerda disentir.

7. Llora con alguien, es siempre más sanador que llorar solo.

8. Está bien enfadarse con Dios. Él podrá soportarlo.

9. Guarda para tu jubilación desde tu primer sueldo.

10. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.


11. Haz las paces con tu pasado para que no estropee tu presente.

12. Está bien que tus hijos te vean llorar.

13. No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su viaje.

14. Si una relación tiene que ser secreta, no deberías estar en ella.

15. Todo cambia en un abrir y cerrar de ojos. Pero no te preocupes, Dios nunca parpadea.


16. Respira hondo una vez. Calma la mente.

17. Deshazte de todo lo que no es útil, bello o alegre.

18. Todo lo que no te mata, te hace más fuerte.

19. Nunca es tarde para tener una infancia feliz. Pero la segunda depende de ti y de nadie más.

20. Cuando se trata de ir tras aquello que amas en la vida, no aceptes un no por respuesta.


21. Quema las velas, usa camisetas bonitas, ponte ropa interior sugerente. No lo guardes para una ocasión especial, hoy es especial.

22. Una vez que te hayas preparado, entonces fluye.

23. Sé excéntrico ahora. No esperes a la ancianidad para vestir de púrpura.

24. El órgano sexual más importante es el cerebro.

25. Nadie es responsable de tu felicidad salvo tú.


26. Afronta cada desastre con estas palabras: en cinco años, ¿esto será importante?

27. Elige siempre la vida.

28. Perdona siempre todo a todos.

29. Lo que otra gente piensa de ti no es asunto tuyo.

30. El tiempo sana casi todo, dale tiempo al tiempo.


31. Por muy buena o mala que sea una situación, pasará.

32. No te tomes demasiado en serio a ti mismo. Nadie más lo hace.

33. Cree en los milagros.

34. Dios te ama porque es Dios; no por ninguna cosa que hayas hecho o dejado de hacer.

35. No evalúes la vida. Muestrate y hazlo ahora.


36. Envejecer valiente es la alternativa a morir joven.

37. Tus hijos sólo tienen una infancia.

38. Todo lo que de verdad importa es al final aquello que amas.

39. Sal fuera cada día. Los milagros te esperan en todos los sitios.

40. Si todos echáramos nuestros problemas en un montón y miráramos el de otro, dejaríamos de ver nuestros problemas.


41. La envidia es una pérdida de tiempo. Tienes ya todo lo que necesitas.

42. Lo mejor está por venir.

43. No importa cómo te sientas; levántate, vístete, y muéstrate.

44. Grita.

45. La vida no está envuelta con un lazo, pero es un regalo.


Regina Brett, de 90 años (Periódico de Cleveland, Ohio)


ciudadredonda.org